Tu operación de TI no se está frenando
por falta de talento.

Se está frenando por algo que
no es tan evidente.

Hay una diferencia entre no tener talento y no poder incorporarlo cuando la operación lo necesita.
Casi todos los equipos de TI viven el segundo problema. Muy pocos lo han nombrado así.

Lo que está pasando en tu operación

El backlog de proyectos TI crece cada semana. Hay iniciativas con fecha de entrega que llevan meses paradas porque nadie tiene ciclos disponibles para tomarlas.

El equipo no está mal. Está saturado. Las mismas personas cubren soporte, desarrollo, infraestructura
y las reuniones de priorización donde se decide qué más va a esperar.

¿Te suena familiar?

Si has dicho alguna de estas frases en los últimos meses, estamos hablando del mismo problema:

No es que no haya talento tecnológico disponible.
Es que el modelo operativo no está diseñado para integrarlo cuando la operación lo necesita.

Contratar más perfiles por el proceso tradicional no resuelve esto. Solo repite el mismo ciclo con mayor costo
y mayor tiempo de espera.

Si el problema fuera talento,ya lo habrías resuelto contratando.
El hecho de que no se haya resuelto dice algo sobre dónde está el problema real.

Equipos de TI que operan con presión constante y backlog creciente generalmente no tienen un problema de talento.
Tienen un problema de capacidad de integración que está pasando desapercibido.